VALLE DE GUADALUPE

BAJA CALIFORNIA NORTE, México

VALLE DE GUADALUPE

Fotografías: Marcos Betanzos / Alma Suárez

Es una gran paradoja: provenimos de un mundo perdido al que solo podemos asomarnos cuando desaparece.
—Irene Vallejo, El infinito en un junco

La historia del Valle de Guadalupe, ubicado en el municipio de Ensenada (Baja California, México), no es una historia joven; al contrario, el lugar es poseedor de una extensa tradición que tiene implicaciones y largos procesos de consumación cultural, territorial, económica, social o política que datan de décadas y siglos previos. Sin embargo, cuando se hace referencia a este lugar, se habla en una escala de años relativamente corta, periodos recientes que prefiguran una historia no mayor a tres décadas.

En esa escala de tiempo, sale a flote el éxito narrado que describe —desde una perspectiva económica— a una pujante región vitivinícola y también una secuencia de conflictos de diversa índole aparentemente recientes; desencuentros entre la visión del futuro de este lugar o su pasado; disputas entre los que son de aquí y los que son de allá; los que llegaron antes y los que están llegando ahora; la gestión o el manejo de los bienes comunes, así como la inestabilidad social surgida por las amenazas que acechan alterando sus formas de organización o sus modos tradicionales de vida.

Por lo anterior, lo que fue este lugar y lo que está consolidándose de cara a una transformación paulatina pero constante, abre paso a tensiones y conflictos socioterritoriales, generando un debate en ámbitos que llevan al extremo la nulidad dicotómica entre el campo y la ciudad, entre lo rural o lo urbano. Lo cual, lo hace un caso abordable desde la perspectiva teórica planteada debido a que aporta argumentos para ilustrar condiciones específicas en las cuales el concepto de la nueva ruralidad se manifiesta en una zona vitivinícola. Pero no solo ahí.